21 octubre, 2026|

La nueva infraestructura elevará la capacidad útil de almacenamiento de 3,1 a 7 millones de metros cúbicos, reforzará la garantía de suministro y permitirá una gestión mucho más flexible y eficiente de los riegos en toda la Zona Regable

La Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir proyecta la construcción en Lora del Río de una nueva balsa de cabecera destinada a incrementar de forma significativa la capacidad de regulación del sistema de riego. La infraestructura, para la que ya hay un informe de viabilidad urbanística aprobado, permitirá pasar de una capacidad útil de almacenamiento de 3,1 millones de metros cúbicos a 7 millones de metros cúbicos, lo que supone una ampliación del 125 % y eleva la capacidad de regulación desde los 160 hasta los 369 metros cúbicos por hectárea. Con ello, la Comunidad dispondrá de un mayor margen para gestionar los recursos hídricos y atender las necesidades de su Zona Regable.

El proyecto contempla una balsa con un volumen útil de 3,87 millones de metros cúbicos y una capacidad total de 4,33 millones de metros cúbicos a coronación. La infraestructura ocupará una superficie aproximada de 41,5 hectáreas, contará con una lámina de agua de más de 30 hectáreas y dispondrá de un dique perimetral de seis metros de anchura, y una altura máxima de terraplén de unos 12 metros. La ejecución de la obra requerirá un movimiento de tierras superior a los dos millones de metros cúbicos, lo que da idea de la envergadura de la actuación.
Uno de los principales beneficios será el incremento de la flexibilidad en la explotación del sistema de riego. Según las estimaciones realizadas por la Comunidad de Regantes, permitirá extender su disponibilidad de reservas hasta aproximadamente diez semanas de riego con jornadas alternas, para episodios de demanda elevada como tuvimos el pasado octubre, con caudales medios del orden de 6.000 l/s.

La nueva balsa también reforzará la garantía de suministro para las más de 11.000 hectáreas de cultivos permanentes integradas en la Zona Regable, que dispondrán de la garantía de una dotación de 633 metros cúbicos por hectárea en épocas de restricciones fuertes por sequía. Además de aumentar la capacidad de almacenamiento, la infraestructura permitirá optimizar la distribución del agua, mejorar la respuesta ante incidencias o puntas de demanda y seguir avanzando en la modernización de las infraestructuras hidráulicas del Valle Inferior.

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