Continuamos con nuestra serie de artículos sobre los pueblos de nuestra Zona Regable, en esta ocasión para dar a conocer Alcolea del Río, bautizada por los árabes como La pequeña fortaleza (Al-qulaya), y con importantes atractivos culturales y turísticos que conocer y visitar
Alcolea del Río constituye otro de los pueblos cuyo término acoge parte de nuestra Comunidad de Regantes. Con una extensión superficial de 50 km2, esta localidad sevillana se asienta a la derecha del Guadalquivir, a unos 53 kilómetros de la capital hispalense. Cuenta con una ubicación estratégica al situarse en la comarca de Guadalquivir-Doñana, justo en el punto de transición entre la Vega y Sierra Morena.
Con una vocación agrícola innegable, Alcolea del Río acoge una gran variedad de cultivos, con una superficie de 490 hectáreas, predominando los cítricos, con más del 50% de la superficie total (256 ha.), olivar y frutales, con 31 ha. y 16 ha. respectivamente. En cuanto a cultivos herbáceos, en la pasada campaña, predominaba el trigo, con 60 hectáreas seguido del algodón y las sandías con 35 ha. cada uno de ellos. Esta actividad, además de ser motor económico para sus más de 3.000 habitantes, continúa una tradición que ya en época romana convirtió este municipio en centro de producción y exportación clave para el Imperio.
Para descubrir el origen de Alcolea debemos remontarnos a la antigüedad. Fueron dos los poblamientos romanos que se dieron en la zona, conocidos como Arva (en la Peña de la Sal) y Canama (en el paraje de La Mesa). Ambos núcleos destacaron por su potente industria alfarera. La etapa musulmana dejó como legado su actual nombre y un enclave estratégico de defensa al situarse en un cruce de caminos. De hecho, la localidad fue bautizada por los árabes como La pequeña fortaleza (Al-qulaya). Posteriormente la entonces villa fue reconquistada en 1247 y donada a la Orden Militar de San Juan de Jerusalén.
En cuanto a su patrimonio arquitectónico, no se puede visitar este pueblo sin admirar los Molinos de la Aceña. Estas construcciones de origen almohade datan del siglo XI, y son hoy en día el símbolo de la localidad. En el centro del pueblo destaca la Parroquia de San Juan Bautista, una obra estilo gótico-mudéjar del siglo XIV que alberga en su Altar Mayor un magnífico retablo del siglo XVIII. En ella se albergan las imágenes de los patrones del municipio: San Roque y la Virgen del Consuelo. Otros edificios de interés cultural son el Pósito, que aún conserva su fachada neoclásica, y la Capilla del Cristo de la Vera Cruz.
Resulta imposible entender la seña espiritual y festiva de este municipio sin mencionar a la Virgen del Rosario. Su romería, la popular Fiesta de la Rosa, tiene lugar cada mes de mayo y congrega a todo el pueblo en el paraje de Algarrobo. Además, Alcolea cuenta con otras fiestas tradicionales como son Las Candelarias en febrero, y el Mercado Medieval, que cada otoño transforma las calles del pueblo en un recinto típico de la época. Del mismo modo, se celebran eventos deportivos como el Gran Premio de Atletismo, una tradicional carrera popular que desde 1979 atrae a corredores de toda la provincia de Sevilla.
Otro de los aspectos clave de la esencia de Alcolea del Río es su gastronomía. Entre sus platos más tradicionales encontramos delicias como las boronias, los garbanzos pelaos o las papas arrugabujón, que constituyen ejemplo representativo de una riqueza culinaria ligada a los productos agrícolas de la tierra. Todo ello ha convertido a Alcolea del Río en un municipio capaz de fusionar su herencia histórica con un potencial turístico de gran valor, para seguir avanzando desde su pequeña fortaleza.







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