La superficie citrícola supera las 8.497 hectáreas y representa ya tres de cada cuatro hectáreas de cultivos permanentes de la Comunidad
La evolución de los cultivos permanentes durante el periodo 2022-2026 confirma la consolidación de los cítricos como el cultivo de referencia en el Valle Inferior. En estos cinco años, la superficie dedicada a este cultivo ha pasado de 7.856 a 8.497 hectáreas, lo que supone un incremento de 641 hectáreas (+7,5 %) y encadena cinco campañas consecutivas de crecimiento.
Con esta superficie, los cítricos representan actualmente el 44,85 % de toda la superficie regable de la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir y el 79 % de los cultivos arbóreos, una proporción que pone de manifiesto el peso que han adquirido dentro de la estructura productiva de la Zona Regable.
La tendencia contrasta con la evolución de otros cultivos permanentes. Mientras el olivar también registra un crecimiento significativo, pasando de 673 a 876 hectáreas desde 2022, los frutales reducen su presencia de 1.072 a 794 hectáreas, con una pérdida cercana al 26 %. Por su parte, el almendro mantiene una evolución relativamente estable en torno a las 500 hectáreas.
En conjunto, la superficie ocupada por los principales cultivos permanentes ha pasado de 10.073 hectáreas en 2022 a 10.671 en 2026. Un crecimiento que se sostiene en el avance de los cítricos, que refuerzan año tras año su papel como principal cultivo de la Comunidad y uno de los pilares de la actividad agrícola del Valle Inferior.





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