17 octubre 2025
Vamos con lo primero, la mayor producción. En este crecimiento con respecto al año pasado, dos factores son los fundamentales. Por un lado, la adversa meteorología que se tuvo en marzo de 2024. Y por otro lado, el comportamiento del mercado eléctrico durante gran parte de ese año, y con especial dureza en abril, con precios incluso negativos para la energía en las horas de generación solar, lo que nos obligó a limitar en ese periodo la producción de nuestra planta solar, llevándola a niveles inferiores a los de su máximo potencial y a los de años anteriores. Por cierto, que después de varios meses sin vernos afectados por esta circunstancia, en varios días de agosto de esta campaña nos hemos visto obligados a limitar la generación de nuestra planta, para evitar tener que vender a precios negativos. Tenemos de hecho ya un sistema automatizado de avisos que nos alerta de estos precios.
Con respecto al mayor consumo, éste se explica por el incremento de la demanda hídrica, motivado por una campaña de dotaciones normales o relativamente normales. Afortunadamente, después de varios años de restricciones bastantes severas, nuestros regantes han podido regar sin limitación y eso lógicamente se ha notado en el consumo energético, pues además el riego por goteo está cada vez más extendido en nuestra Zona Regable. Consecuencia directa del mayor consumo, es la menor capacidad de vertido a la red, que también, como se ha dicho, se ha decidido auto-limitar en contextos de precios negativos.
Lo más importante de todo ello, que el porcentaje de autoconsumo se ha situado en el 52% en los primeros ocho meses del año.