9 enero 2026
El primer trimestre del año hidrológico (octubre-diciembre) se cerró en la Cuenca del Guadalquivir con lluvias por encima de la media de los últimos 25 años, en concreto 257 mm frente a 228 mm, casi 30 mm. más. Un incremento que se debió fundamentalmente a un noviembre excepcionalmente lluvioso, en el que se registraron precipitaciones por valor de 124 mm frente a los 72mm del promedio histórico. Diciembre se situó prácticamente en la media (82 vs 83) y, en cambio, octubre fue algo más seco (50 vs 75).
Con estas precipitaciones, los embalses de la Regulación General han elevado su nivel de almacenamiento a final de año hasta el 36,5%, cuando el año pasado se situaban en esta fecha en el 26,8%, casi diez puntos más. Este volumen es muy similar al que presentaba la Regulación General en abril de 2024, fecha en la que se reunió la Comisión de Desembalse de la CHG y autorizó una dotación de 4.000 m3/ha.
Pensamos por tanto que esa dotación mínima está garantizada para la campaña próxima, aunque esperamos que sea mayor, pues queda el final del invierno y toda la primavera, que en los últimos años se viene comportando de forma mucho más lluviosa que el otoño. Lo previsible es, por tanto, que los embalses puedan seguir llenándose y el Organismo de Cuenca pueda autorizar una campaña de dotaciones superiores.
Esperemos además que las lluvias lleguen a las partes alta de la Cuenca, como ha empezado a suceder en las últimas semanas. La zona occidental de la Cuenca ha sido en este último trimestre la que más precipitaciones ha registrado, pero en noviembre y diciembre también han caído lluvias importantes en la zona oriental, algo que era muy necesario.