13 enero 2026Qué gran verdad es esa de que nunca llueve a gusto de todos. Aunque hidrológicamente las lluvias de otoño han venido muy bien, permitiendo llenar nuestras balsas y aumentar el nivel de reservas de los embalses de la Regulación General que abastecen a nuestra Comunidad, desde el punto de vista agrícola sus consecuencias han sido bastante negativas.
La realidad es que desde noviembre apenas hay actividad en nuestra Zona Regable. Para la siembra de la patata, las lluvias no han podido ser más inoportunas, y lo mismo para la de trigo y otros cultivos de otoño-invierno, que van todos retrasados. Asimismo, las precipitaciones han venido complicando y perjudicando la recolección de naranja y de la patata de verdete, que, al contrario de las variedades más habituales en nuestro entorno, se siembra en verano y se recogen por Pascuas.
¿Tanto ha llovido? En nuestra Zona Regable, sí. Lo que, unido a la humedad, al frío y a las pocas horas de sol ha perjudicado mucho estas labores agrícolas y han hecho necesario ampliar tratamientos fúngicos para aquellos cultivos herbáceos ya implantados. Según los datos de nuestras estaciones agroclimáticas, en nuestra Zona Regable, las precipitaciones alcanzaron un volumen en el orden de los 350-400 litros desde el 29 de octubre hasta final de año.