22 agosto 2025
Si la cara de esta campaña ha sido la posibilidad de disponer de mayor dotación, la cruz está siendo la proliferación de un enemigo implacable, las especies invasoras (sobre todo briozoos) que aprovechan la circulación de agua para dispersar sus larvas y fragmentos de colonias calcáreas favorecidas por el aumento de las temperaturas, tanto la ambiental como la del agua, y por el irremediable incremento sostenido de los volúmenes circulantes por nuestra red para atender la demanda. El agua más cálida y rica en nutrientes, como la nuestra, acelera sus ciclos de vida y aumenta su tasa de crecimiento y reproducción exponencialmente. Este cóctel de factores ha hecho que volvamos a tener episodios de obstrucciones en cazapiedras y en los filtros particulares, que provocan incidencias en los riegos y la lógica preocupación en nuestros asociados.
Aunque no es la primera vez que esto nos ocurre, sí que ya no estábamos acostumbrados, ya que, en las últimas cuatro campañas de riego, con severas restricciones alguna de ellas, la afectación ha sido menor.
Para solucionarlas y evitarlas allí donde aún no se habían producido, la Comunidad ha activado nuevamente los protocolos de acción posibles en la campaña recurriendo, entre otras acciones, a la técnica de generar sobrevelocidades en la red, que previamente se ha vaciado. Son los conocidos “taponazos”. Con la fuerza hidráulica conseguimos desprender las colonias calcáreas adheridas de las paredes de las tuberías de gran diámetro y válvulas, arrastrándolas y dándoles salida de la red por los elementos de purga existentes. En concreto, se han practicado de manera preventiva o reactiva, a estas alturas de la campaña, en todos los sectores. Estas actuaciones, por la experiencia acumulada, son muy efectivas y dan un resultado favorable a corto plazo, como se ha podido constatar también en esta ocasión.
Pero como la estrategia debe ser combinada, asimismo, y de manera complementaria, también se han creado nuevos puntos de purga y adaptado otros existentes en la red, para mejorar la limpieza en esos tramos de tuberías. Se han instalado cazapiedras con mayor superficie de filtración, capaces de retener mayor volumen de restos biológicos y sedimentos sin que el caudal disminuya y se han instalado también varios caudalímetros de paso completo ideales para tomas con alta concentración de sólidos; ésta última, priorizando tomas donde la instalación particular lo permita.
Y como no podemos cesar en esta lucha, tras la campaña de riegos, ya tenemos planificado llevar a cabo el tratamiento bioquímico a base de productos peroxiacéticos. Además, proseguiremos con la limpieza y pintado de arquetas de hormigón e infraestructuras metálicas con pintura antifouling.