Las lluvias registradas en la parte alta de la Cuenca del Guadalquivir durante los últimos días han permitido una leve recuperación en los niveles de los embalses del Sistema de Regulación General, que están a punto de alcanzar el 30% de su capacidad total, lo que supone una perspectiva positiva para el sector agrícola de cara a la próxima campaña de riegos. Desde que iniciamos el Año Hidrológico, época en la que estos embalses presentaban un nivel del 23,62%, apenas se había notado incremento debido a que las precipitaciones registradas se habían concentrado más en la zona baja de la Cuenca, siendo menos abundantes y frecuentes en la parte alta.
Esta evolución positiva que ahora advertimos contrasta con la situación crítica que se vivía hace justo un año, cuando los embalses se encontraban en niveles alarmantemente bajos debido a la escasez de precipitaciones. En aquel momento, la preocupación por la disponibilidad de agua para riego era máxima, y en las mismas fechas del año pasado los embalses estaban al 19,22% de su capacidad.
Este incremento garantiza una mayor disponibilidad de agua para los cultivos, y aunque la situación parece haber mejorado, de no aumentar considerablemente estos niveles, volveremos a tener restricciones en la dotación. Por ello, es fundamental seguir atentos a las condiciones climáticas antes de concretar alternativas de los cultivos a implementar en las parcelas.
Buscando una situación parecida reciente, nos remontamos al año 2021, en el que por estas fechas los embalses del Sistema de Regulación General, desde donde nos abastecemos, presentaban un nivel muy parecido al actual.
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