3 febrero 2026Las lluvias registradas durante este último mes de enero han cambiado por completo el escenario hídrico de nuestra Cuenca. Con una precipitación media de 164 mm que ha triplicado la media histórica de los últimos 25 años para este mes, situada en 56 mm, nos encontramos ante un episodio extraordinario. Enero no suele ser un mes de concentración de aportaciones, habiendo que remontarse a años como 2009, 2010 ó 2013 para encontrar registros de una magnitud similar.
Estas intensas lluvias y la consiguiente acumulación de agua se han traducido en una remontada histórica de los embalses del Sistema de Regulación General, que han alcanzado el 52% de su capacidad. Actualmente, el volumen embalsado asciende a 2.900 hm³, lo que supone un incremento de 900 hm³ solo desde el 1 de enero. Esta cifra cobra especial relevancia si la comparamos con la situación de hace apenas un año, cuando en estas mismas fechas los embalses apenas superaban el 29%.
Sin embargo, somos plenamente conscientes de que esta abundancia de agua trae consigo una cara amarga para muchos agricultores. Las copiosas precipitaciones han generado consecuencias negativas en los cultivos de invierno, especialmente en hortalizas y en la patata, cuya siembra se encuentra paralizada a estas fechas.
Este escenario empeoró con los graves episodios vividos a finales de la semana pasada en el tramo del Guadalquivir a su paso por Lora del Río, Alcolea del Río y Tocina. Los desbordamientos, alimentados por las aportaciones de arroyos, de algunos embalses de cabecera y por persistentes lluvias localizadas, anegaron numerosas parcelas agrícolas de nuestra Zona Regable, causando daños directos en los cultivos.
Desde nuestra Comunidad de Regantes mantenemos un seguimiento constante de la evolución meteorológica y del estado de los embalses y trabajamos para que nuestros comuneros también estén debidamente informados de todo ello.