6 marzo 2026
La cara positiva de las lluvias de enero y febrero es que han devuelto a la Cuenca del Guadalquivir a la normalidad hidrológica después de varios años de situación de escasez. En concreto, la Regulación General se encuentra por encima del 80% de su capacidad. Dentro del Sistema podemos destacar la situación de estos embalses representativos como el Tranco de Beas, que se encuentra al 83%; la Breña II, que está al 78%; Giribaile, que almacena el 65%; Iznajar, con un llenado del 68%; y Negratín, que está al 57%.
Esta situación obedece a que las precipitaciones asociadas a las borrascas Leonardo y Marta han sido intensas y seguidas. Tanto es así que en enero y febrero se ha registrado el triple de volumen de agua que en un año normal. Así, si en la media de los últimos 25 años, las precipitaciones de enero han sido de 56 mm., en el pasado mes de enero fueron de 180. Y en febrero, más de lo mismo. Frente a la media de 56 mm., las lluvias alcanzaron los 202 mm.
Si analizamos estos datos de manera conjunta, es decir, enero y febrero juntos, podemos afirmar que en la serie histórica de los últimos 47 años, no se han registrado episodios que puedan igualar a los de este año. Si bien, en 2010, sí que se registró una precipitación similar, aunque empezando en diciembre y se prolongaron hasta enero, en lugar de enero y febrero como ha pasado este año. (Según datos de la propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir)
En el cómputo de lo que va de año hidrológico, el volumen recogido incrementa en más de un 50% la media de los últimos 25 años. Así, si la media se sitúa en 284 mm., en el presente año hidrológico alcanza los 437 mm.. De octubre a febrero de este año ha llovido prácticamente lo mismo que en el año hidrológico completo normal. Incluso un poco más. Así, si la precipitación media registrada en la Cuenca para un año hidrológico completo se sitúa en 569 mm., la que llevamos en los meses transcurridos desde el inicio del actual año hidrológico alcanza los 574 mm.