27 marzo 2026
La transformación que traerá el PERTE Digital puede dividirse en tres capítulos o líneas de avance fundamentales.
En primer lugar, hay una serie de proyectos y trabajos que básicamente lo que nos permitirán es poner a disposición del regante información de gran valor que antes no tenía: información de parcelas, cultivos, datos de sensores de humedad, información obtenida del sistema de teledetección para optimizar el riego de su parcela…
En segundo lugar, el PERTE digital nos va a permitir abordar la renovación y actualización de las infraestructuras de riego. Una especie de modernización de la modernización culminada en 2008, pues, aunque parece que fue ayer, fue hace 17 años y algunas infraestructuras presentaban una cierta obsolescencia: particularmente, aquellas que tenían mayor componente tecnológico y que fueron más disruptivas en su momento, como el sistema de telecontrol. El PERTE ha sido la mecha para impulsar una renovación de componentes de este sistema que acabaremos de completar con nuestros propios recursos. Asimismo, con las ayudas estamos procediendo a la renovación de elementos como los contadores, que, por su uso, tienen en mayor desgaste.
Finalmente, el tercer capítulo de trabajos es el que tiene como objetivo la incorporación de la IA y la analítica avanzada en la gestión y explotación de las infraestructuras. Una incorporación que no nos va a proporcionar más datos, sino un análisis inmediato y automático de los datos que ya teníamos sin explotar. ¿Qué ganaremos con ello? Básicamente, evidencia para la toma de decisiones, apoyada hasta ahora en la experiencia o en la intuición. La IA nos permitirá reafirmarnos en algunas decisiones habituales… o nos hará rectificar… pero no partiendo de una sospecha sino de datos fundamentados.