CON UNAS APORTACIONES COMO LAS DEL AÑO PASADO, LA DOTACIÓN PARA LA PRÓXIMA CAMPAÑA SERÍA DE 2.000 M3/HA
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir presenta a los usuarios los diferentes escenarios posibles de acuerdo con la serie histórica entre 1980 y 2012

Noticias de la Comunidad

31 octubre 2017

CON UNAS APORTACIONES COMO LAS DEL AÑO PASADO, LA DOTACIÓN PARA LA PRÓXIMA CAMPAÑA SERÍA DE 2.000 M3/HA

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir presenta a los usuarios los diferentes escenarios posibles de acuerdo con la serie histórica entre 1980 y 2012
CON UNAS APORTACIONES COMO LAS DEL AÑO PASADO, LA DOTACIÓN PARA LA PRÓXIMA CAMPAÑA SERÍA DE 2.000 M3/HA
Durante la reunión de la Comisión de Desembalse convocada para atender las necesidades actuales de arboleda y de hortícolas en el Genil y el Guadalquivir, el jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación, Víctor Cifuentes, dio a conocer los diferentes escenarios que maneja el Organismo de Cuenca, que hemos resumido en la tabla que presentamos junto a estas líneas, y que están basados en el cálculo estadístico de lo que ocurrido entre 1980 y 2012.
 
CON UNAS APORTACIONES COMO LAS DEL AÑO PASADO, LA DOTACIÓN PARA LA PRÓXIMA CAMPAÑA SERÍA DE 2.000 M3/HA
Así, en caso de que tengamos un año muy seco, con pocas o nulas aportaciones a los embalses, la dotación disponible será de 1.000 m3/ha, y las probabilidades de que tengamos al menos esta cantidad son del 99%. Es decir, al 99%, como mínimo tendremos 1.000 m3/ha, lo que sería prácticamente un riego de supervivencia. Habría que retrotraerse a la década de los 90 para una dotación similar. En aquella terrible sequía que se prolongó desde 1992 a 1995, las dotaciones fueron incluso inferiores a 1.000 m3/ha.
 
Vámonos a un escenario menos pesimista, con unas aportaciones a los embalses como las del año pasado, que fue un año seco. En ese escenario, las dotaciones serían de 2.000 m3/ha, y la probabilidad de que podamos tenemos al menos esa cantidad es del 75%. Como ya contamos, se trataría de una situación similar –ligeramente peor- a la que tuvimos entre 2006, 2007 y 2008, años en los que las dotaciones estuvieron entre 2.000 y 3.000 m3/ha. 
 
¿Qué pasaría con un año “normal” de aportaciones a los embalses? Las dotaciones podrían irse hasta los 4.000 m3/ha, pero la probabilidad de que tengamos esa dotación se reduce ya al 50%. Cabe recordar que el presidente de la Confederación señaló en los medios de comunicación hace unas semanas que un escenario probable sería de unas restricciones del 50%, lo que equivaldría a unas dotaciones del orden de los 3.000 m3/ha.
 
Finalmente, en el horizonte más optimista, sólo con lluvias en la cantidad y duración adecuadas para generar grandes aportaciones a los embalses, nos encontraríamos con una dotación normal de 6.000 m3/ha. La probabilidad de que eso ocurra, de acuerdo a la serie histórica entre 1980 y 2012, es sólo del 20%. 
 
De modo que, como venimos diciendo, hay que ser muy precavidos y apostar por una planificación de cultivos conservadora, que priorice los cultivos de baja demanda, en detrimento de los de mayor consumo como algunos herbáceos. 
 
Según la meteorología de las próximas semanas, la Confederación volverá a convocar una Comisión de Desembalse en diciembre-enero para ir informando a los usuarios y tomando las decisiones que se estimen pertinentes.
 

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  • El 95% de los alimentos procede del suelo
  • Una persona sólo puede sobrevivir sin agua de tres a cinco días
  • Hay insectos que resultan beneficiosos para los cultivos, como las mariquitas, las libélulas, o las avispas, entre otros
  • Una sola gota de agua de motor hace que 25 litros de agua dejen de ser apropiados para el consumo humano
  • El lugar más caliente de la superficie del Planeta es el Valle de la Muerte (California), donde su temperatura más alta registrada fue 56,7 °C, en 1913

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